Publicado 5 de octubre de 2026 en Cuidado Personal por Experta en salud
Cada 20 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar la salud de los huesos y prevenir las fracturas por fragilidad.
La osteoporosis puede avanzar sin síntomas evidentes durante años. En muchos casos, la primera señal puede ser una fractura después de una caída o un traumatismo que normalmente no debería provocar una lesión grave. Por eso, conocer los factores de riesgo, mantener hábitos saludables y consultar oportunamente puede marcar una diferencia en el cuidado de la salud ósea.
Cuidar los huesos no significa pensar únicamente en la vejez. La alimentación, la actividad física, los hábitos cotidianos y la prevención de caídas forman parte de una estrategia de cuidado que puede comenzar desde mucho antes.
La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta su fragilidad, haciendo que sean más susceptibles a sufrir fracturas.
La salud de los huesos depende tanto de su cantidad como de su calidad y estructura. Cuando estas características se deterioran, aumenta el riesgo de que una caída desde la propia altura u otro traumatismo de baja energía produzca una fractura.
Entre las zonas donde pueden producirse fracturas por fragilidad se encuentran:
Las fracturas de cadera y columna pueden tener consecuencias importantes sobre la movilidad, la independencia y la calidad de vida, especialmente en personas mayores.
Una de las principales características de la osteoporosis es que puede no producir síntomas evidentes en sus primeras etapas.
Una persona puede sentirse bien y no saber que tiene una disminución de la resistencia ósea hasta que ocurre una fractura.
Por eso, no es necesario esperar a tener dolor para empezar a cuidar la salud de los huesos. Identificar factores de riesgo y realizar las evaluaciones indicadas por un profesional puede ayudar a detectar problemas antes de que aparezcan complicaciones.
La osteoporosis puede afectar tanto a mujeres como a hombres. Sin embargo, algunos grupos presentan un mayor riesgo.
Entre los principales factores asociados al riesgo de fracturas por fragilidad se encuentran:
Tener uno de estos factores no significa necesariamente que una persona tenga osteoporosis, pero puede ser una razón para conversar con un profesional sobre la necesidad de evaluar el riesgo.
Las fracturas por fragilidad son una de las principales consecuencias clínicas de la osteoporosis.
Una fractura de cadera puede afectar significativamente la movilidad y la capacidad de realizar actividades cotidianas.
Por eso, en adultos mayores, prevenir las caídas es una parte fundamental del cuidado de la salud ósea.
Las fracturas de las vértebras pueden producir dolor de espalda, cambios en la postura o disminución de la estatura.
Además, algunas pueden pasar inadvertidas, por lo que determinados cambios físicos o antecedentes de fracturas deben comentarse con un profesional.
Pueden producirse después de una caída en la que la persona intenta protegerse apoyando las manos.
Una fractura después de un traumatismo de baja energía puede ser una señal para evaluar el riesgo de osteoporosis y de futuras fracturas.
No existe un único factor que determine si una persona desarrollará osteoporosis. El riesgo se evalúa considerando diferentes características individuales.
Algunas preguntas que pueden ayudarte a identificar si deberías hablar con un profesional son:
Si respondes afirmativamente a alguna de estas preguntas, no significa que tengas osteoporosis, pero puede ser conveniente consultar sobre una evaluación individual de riesgo.
La densitometría ósea DXA o DEXA es una prueba que permite medir la densidad mineral de los huesos, generalmente en zonas como la cadera y la columna.
Los resultados ayudan a los profesionales a valorar la salud ósea y, junto con otros factores, estimar el riesgo de fractura.
No todas las personas necesitan realizarse una densitometría a la misma edad. Por ejemplo, las recomendaciones de la USPSTF indican realizar cribado en mujeres de 65 años o más y considerar la evaluación en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años cuando presentan factores de riesgo. Para los hombres, la evidencia disponible no permite establecer una recomendación general equivalente, por lo que la decisión debe individualizarse.
Por eso, la mejor manera de saber cuándo realizar una densitometría es consultar con un profesional de la salud.
Aunque algunos factores de riesgo no pueden modificarse, existen hábitos que pueden contribuir a mantener una buena salud ósea y reducir el riesgo de fracturas.
La OMS señala entre las principales estrategias preventivas la alimentación adecuada, la actividad física regular, abandonar el tabaco, limitar el consumo de alcohol y prevenir las caídas.
El calcio y la vitamina D cumplen funciones importantes para la salud ósea.
El calcio participa en la estructura de los huesos, mientras que la vitamina D contribuye al metabolismo del calcio y a la función muscular.
Una alimentación equilibrada puede aportar calcio mediante alimentos como:
Las necesidades nutricionales cambian según la edad, el sexo y las circunstancias individuales.
No todas las personas necesitan suplementos.
Los complementos de calcio o vitamina D pueden estar indicados en determinadas circunstancias, pero su uso debe considerar la alimentación, los niveles de estos nutrientes, las condiciones de salud y otros medicamentos que pueda tomar la persona.
Más suplementos no significa necesariamente huesos más fuertes.
Antes de iniciar un suplemento, especialmente si tienes una enfermedad diagnosticada o tomas medicamentos de manera habitual, consulta con un profesional de la salud.
El movimiento es importante para conservar la fuerza muscular, la movilidad y la salud ósea.
Las actividades con carga de peso y los ejercicios de fortalecimiento pueden formar parte de una estrategia de cuidado de los huesos. Los ejercicios de equilibrio también son especialmente importantes para disminuir el riesgo de caídas en personas mayores.
Algunas opciones pueden incluir:
Si tienes osteoporosis diagnosticada, una fractura previa, dolor importante u otra condición médica, consulta antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios.
El tabaquismo y el consumo elevado de alcohol se encuentran entre los factores modificables relacionados con el riesgo de fracturas por fragilidad.
Reducir estos factores no solo beneficia a los huesos: también puede contribuir a una mejor salud general.
Una persona con huesos frágiles puede sufrir una fractura como consecuencia de una caída que en otras circunstancias no produciría una lesión importante.
Por eso, la prevención de caídas es una parte esencial del cuidado de la salud ósea, especialmente en adultos mayores. La OMS identifica las caídas como uno de los factores modificables asociados a las fracturas por fragilidad.
Pequeños cambios pueden ayudar a reducir los riesgos de tropiezos y caídas.
Considera:
Es recomendable mantener:
Procura:
En determinadas personas pueden ser útiles productos de apoyo como bastones o caminadores, siempre que sean adecuados para sus necesidades y, cuando corresponda, hayan sido recomendados por un profesional.
El cuidado de la salud ósea puede involucrar diferentes áreas: nutrición, actividad física, evaluación médica, movilidad y seguridad en el hogar.
En Locatel puedes encontrar diferentes categorías de productos que pueden complementar estas necesidades.
Dependiendo de las necesidades individuales y de la recomendación profesional, existen suplementos de:
La suplementación debe utilizarse de forma responsable y no sustituye una alimentación equilibrada ni el tratamiento indicado para una persona con osteoporosis.
Después de una lesión o cuando existe una necesidad específica de movilidad, determinados productos ortopédicos pueden facilitar las actividades cotidianas.
Entre ellos se encuentran:
La elección debe adaptarse a cada persona y a la indicación correspondiente.
También puedes encontrar soluciones destinadas a hacer más seguros determinados espacios del hogar, como:
La prevención comienza por identificar los riesgos presentes en cada espacio.
No todos los factores que influyen en la osteoporosis pueden modificarse. La edad, la genética, los antecedentes familiares y determinados cambios hormonales forman parte del riesgo individual.
Sin embargo, sí existen medidas que pueden contribuir a proteger la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas.
Entre ellas se encuentran:
La prevención también implica detectar a tiempo a las personas que presentan un mayor riesgo y ofrecerles el tratamiento adecuado cuando sea necesario.
La osteoporosis es una enfermedad que reduce la resistencia de los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Se considera silenciosa porque puede no producir síntomas evidentes hasta que ocurre una fractura.
No existe una edad única para todas las personas. Las recomendaciones dependen de factores como edad, sexo, menopausia y riesgo individual de fractura. En Estados Unidos, por ejemplo, la USPSTF recomienda el cribado de osteoporosis en mujeres de 65 años o más y en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años que tengan un riesgo elevado.
La osteopenia describe una densidad mineral ósea menor de la esperada, pero que no alcanza el umbral utilizado para diagnosticar osteoporosis mediante densitometría. Ambas situaciones deben interpretarse considerando otros factores de riesgo de fractura.
Las necesidades de calcio varían según la edad, el sexo y otras circunstancias. Lo recomendable es obtenerlo principalmente mediante una alimentación adecuada y utilizar suplementos cuando un profesional determine que son necesarios.
La vitamina D participa en el metabolismo del calcio y contribuye al mantenimiento de huesos y músculos saludables. Tener niveles adecuados es importante, pero la suplementación debe individualizarse.
Los ejercicios con carga de peso y los ejercicios de fuerza pueden contribuir a mantener la salud ósea. Los ejercicios de equilibrio son especialmente importantes para ayudar a reducir el riesgo de caídas. La rutina debe adaptarse a las capacidades y condiciones de cada persona.
Mantén los espacios despejados, mejora la iluminación, utiliza superficies antideslizantes, instala barras de apoyo cuando sean necesarias y evita objetos que puedan provocar tropiezos. También es importante revisar la movilidad y el equilibrio si existe riesgo de caídas.
Sí. Una fractura provocada por un traumatismo de baja energía, como una caída desde la propia altura, puede ser una señal de fragilidad ósea y merece una evaluación médica.
Sí. Aunque el riesgo suele ser mayor en las mujeres, especialmente después de la menopausia, los hombres también pueden desarrollar osteoporosis y sufrir fracturas por fragilidad.
La salud ósea merece atención durante todas las etapas de la vida. La osteoporosis puede avanzar sin síntomas evidentes, pero conocer los factores de riesgo y adoptar hábitos saludables puede contribuir a reducir el riesgo de fracturas.
Una alimentación equilibrada, actividad física adecuada, abandono del tabaco, moderación del alcohol y prevención de caídas forman parte de las medidas que pueden ayudar a cuidar los huesos.
Y cuando existen factores de riesgo, antecedentes de fracturas o dudas sobre la salud ósea, consultar con un profesional permite saber si es necesario realizar estudios como una densitometría o implementar otras estrategias de prevención y tratamiento.
En Locatel puedes encontrar alternativas para acompañar el cuidado de tu salud, desde productos de nutrición y bienestar hasta soluciones de ortopedia, movilidad y seguridad para el hogar.
Este Día Mundial de la Osteoporosis, recuerda: cuidar tus huesos también es cuidar tu movilidad, tu autonomía y tu calidad de vida.